Protocolo Para Tu Boda Civil

Protocolo Para Tu Boda Civil

Hoy en día, cada vez más parejas deciden celebrar una unión civil, alejada de connotaciones religiosas. Tener la posibilidad de personalizar la ceremonia y de poder realizarla fuera de ambientes fríos como despachos de jueces y concejalías ha ayudado a aquellas parejas que,  a pesar de no desear expresamente una boda religiosa, acudían a la Iglesia para dotar al acto de la solemnidad y emoción que requiere.

Sin embargo, para que una ceremonia civil pueda llamarse CEREMONIA, hay que currárselo un pelín. No sirve decir cuatro palabras sin ton ni son, No sirve cualquiera como Maestro de Ceremonias y No sirve un acto que dure solo 5 minutos.

Es cierto que una de las mayores ventajas que nos ofrece la ceremonia civil es poder personalizarla al máximo y ser bastante flexibles con el protocolo,aunque siempre deben cumplirse unos mínimos.

No se puede perder de vista que debe ser una ceremonia de boda y que como tal, debe mantener ciertas pautas.

LOS 10 BÁSICOS PARA CREAR LA CEREMONIA CIVIL PERFECTA.

  1. El Maestro de Ceremonias

Un elevado porcentaje del éxito de una ceremonia civil recae en este punto. Desgraciadamente, por muy buena intención que le pongan algunos familiares y amigos, NO todo el mundo vale. Un buen orador es imprescindible, Debe saber llevar el tono de la ceremonia, marcar los ritmos y levantar la vista del papel. Contar con un buen Maestro de Ceremonias elevará el acto de categoría y lo que es mas importante, evitará que los invitados se aburran.

  1. El guión

La ceremonia debe contar con unos mínimos para que pueda llamarse ceremonia. Un guión bien estructurado, y con el tono de voz adecuado a la forma de ser de la pareja no puede faltar.

  1. La duración

Una ceremonia civil perfecta no es, ni muy larga ni excesivamente corta, las ceremonias civiles andan en torno a los 25 minutos de duración. Es en mi opinión, es la duración ideal para este tipo de actos. Ceremonias de menos de 15 minutos para mí se quedan muy cortas y las que pasan de media hora sufren para mantener la atención de los invitados.

  1. La música

Es el complemento ideal a tanta palabra. Además, ayuda a trasmitir la esencia y el estilo de la ceremonia. Uno de los errores mas grandes es que suene una pieza musical cantada a la vez que alguien interviene con alguna lectura o canciones de una duración superior a 3 minutos (exceptuando piezas inicial y final). Indiscutiblemente, la música en directo le da mil vueltas a un CD (os recomiendo que lo tengáis en cuenta).

  1. La decoración

La decoración realza el ambiente creado para la ceremonia y pone a los invitados en situación, es como ver una obra de teatro sin atrezzo. No hace falta recargar mucho el altar, pero sí crear un buen ambiente que tenga consonancia con el resto de la boda.

  1. La implicación de la pareja

La ceremonia de boda se merece tanta o más dedicación que el resto de la fiesta. Es aquello que da sentido a todo lo demás. Por eso, es necesario que los novios la mimen y cuiden. No basta con encargársela a alguien y listo.

  1. La personalización

Redactar un guión que vaya con vuestro estilo o adaptar diferentes tradiciones que os gusten. Como siempre digo : « Es tu boda, haz lo que te dé la gana » así que busca la forma de que os sintáis identificados. Y si lo que más te apetece es entrar junto a tu pareja a ritmo de rumba, adelante.

  1. La participación de familiares y amigos

¿Puede haber algo más bonito que las palabras de un ser querido en la ceremonia de tu boda? Animad a vuestros familiares y amigos a que tomen parte de la ceremonia, eso sí, dejándoles claro que es una invitación y no una obligación.

  1. La comodidad de los invitados

Con esto no me refiero a que haya sillas para todos, pero por lo menos espacio. Si la boda la hacéis al aire libre y vais a poner unos asientos diferentes a las sillas, acordaros de poner cojines o algo cómodo si no ahí no hay quien se siente. Reserva un lugar destacado para personas importantes como padres y abuelos. Estos últimos, sí o sí deben disponer de sillas o un lugar para sentarse muy cómodo.

  1. Da la cara

Ni hablar de sentarse dando la espalda a tus invitados, no les has invitado para que vengan a verte el cogote. Esto únicamente lo concibo en una Iglesia, donde los novios deben sentarse frente al altar, pero no en una ceremonia civil. Tus invitados quieren verte la cara, si ríes o si lloras y hacerlo contigo. Os sentiréis más arropados y podréis buscar miradas cómplices. 

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